Jaime Heredia[1]

Claudia García Bustamante[2]

 

La pandemia del COVID-19 ha obligado al Perú a tomar medidas legislativas drásticas.

El pasado 15 de marzo se emitió el Decreto Supremo N° 044-2020-PCM que declaró estado de emergencia nacional por 15 días y que, el día de hoy, ha sido extendido por 13 días adicionales, hasta el 12 de abril de 2020.

Las principales medidas adoptadas por el Gobierno (entre las cuales está el aislamiento social y la limitación del ejercicio individual del derecho de tránsito con el fin de evitar el contagio y propagación del COVID-19), así como otras disposiciones legislativas complementarias, han acarreado diversas consecuencias a nivel público y privado. En este artículo nos enfocaremos únicamente en aquellos que impactan a la práctica arbitral.

Inmediatamente después que se decretará la medida de aislamiento social, las principales instituciones arbitrales del país adoptaron diferentes medidas frente a dicha situación. Veamos:

Institución Medida
Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Lima[3] Oficina y mesa de partes se mantienen cerradas.
Labores continúan de manera remota.
Suspensión de diligencias y plazos en todos los arbitrajes durante el estado de emergencia nacional. Para los casos en que los miembros del tribunal arbitral y las partes acuerden continuar las actuaciones arbitrales de manera virtual, los tribunales arbitrales podrán declarar el levantamiento de la suspensión de los plazos aplicables a dichos arbitrajes y reanudar las actuaciones que puedan llevarse a cabo en forma virtual o remota, siempre que se respeten las normas vigentes.
Se pueden registrar peticiones arbitrales vía web[4].
Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la PUCP.[5] Oficina y mesa de partes se mantienen cerradas.
Labores continúan de manera remota.
Suspensión de diligencias y de plazos en todos los arbitrajes (incluyendo laudos) durante el estado de emergencia nacional. Si existiera acuerdo entre los árbitros y ambas partes de continuar con las actuaciones arbitrales, éstas deberán realizarse virtualmente, no aplicándose la ampliación de la suspensión de los plazos dispuesta por el Centro.
Centro de Arbitraje del Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE).[6] Oficina y mesa de partes se mantienen cerradas.
Suspensión de plazos en arbitrajes institucionales y ad hoc.
Centro Internacional de Arbitraje de AmCham Perú Oficina y mesa de partes se mantienen cerradas.
Labores continúan de manera remota.
Casos arbitrales sin Tribunal quedan suspendidos.
Cada Tribunal decidirá si procede la suspensión en cada caso.
No se realizarán audiencias ni reuniones presenciales.

Independientemente de las medidas adoptadas por los distintos centros de arbitraje, debemos señalar que esta crisis debe ser tomada como una oportunidad de evolución.

Recordemos que el arbitraje es una institución dinámica y que se rige, entre otros, por el principio de flexibilidad. Es decir, es un mecanismo de solución de controversias capaz de adaptarse rápidamente a las circunstancias particulares de los operadores jurídicos. De ahí que, ante el indefectible aislamiento social, las restricciones legislativas pueden ser vistas como un punto de partida para que se implementen diversas herramientas tecnológicas, como un aliado para manejar un arbitraje de manera efectiva.

Así, tenemos que la utilización de la tecnología puede ayudarnos a proseguir con los arbitrajes, incluso si las partes se ven imposibilitados de encontrarse en el mismo espacio físico o impedidos de tener contacto físico. Veamos:

  • Las audiencias, así como las declaraciones de testigos o sustentos de informes periciales, pueden realizarse a través de video llamadas. Para ello, ni siquiera es necesario adquirir un software de uso complejo, sino que bastarán aplicaciones tales como Zoom, BlueJeans, Meet, Skype o Facetime para lograr este cometido.
  • Respecto la presentación de escritos y medios probatorios, se puede pactar que estos sean remitidos únicamente a través de medios electrónicos (el ICC ha adoptado esta medida para evitar incluso el contacto con documentos que pudieran estar contaminados), para ello existen aplicativos gratuitos o, con precios sumamente asequibles tales como Dropbox, Google Drive u otros similares.

Siempre que la remisión de documentos se mantenga en el ámbito digital, ello nos permitiría prescindir de servicios de mensajería y, en general, nos librará de necesitar trasladar físicamente la información, además de causar menor impacto al medio ambiente.

  • La emisión del Laudo puede formalizarse de manera regular y sin dilaciones, siempre y cuando los árbitros se encuentren dispuestos a ejecutar la deliberación por medios virtuales.

Respecto de los futuros arbitrajes, tras la experiencia del aislamiento social, resultaría útil que las partes pacten de manera anticipada el uso de las tecnologías de la información dentro de la cláusula arbitral, a fin de evitar dilaciones una vez iniciada la controversia.

En el caso que las partes hayan pactado el uso de tecnología informativa pero no arriben a un acuerdo respecto a que dispositivo electrónico resulte apto para ejecutar las actuaciones arbitrales, consideramos que resultaría idóneo que el Tribunal Arbitral lo decida. Dicho criterio sería conforme a la práctica arbitral, pues ya se emplea respecto a otras medidas procesales.

Así, por ejemplo, el artículo 22 párrafo 2 del Reglamento de Arbitraje de la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional establece que: “Con el fin de asegurar la conducción efectiva del caso, el Tribunal Arbitral, previa consulta de las partes, podrá adoptar las medidas procesales que considere apropiadas, siempre que éstas no vulneren ningún acuerdo de las partes.”

En esa misma línea, el artículo 3 de Ley de Arbitraje peruana establece que “el tribunal arbitral tiene plenas atribuciones para iniciar y continuar con el trámite de las actuaciones arbitrales”.

 Ciertamente, el Tribunal Arbitral en su calidad de órgano director del proceso, se encuentra legitimado para determinar qué tecnología podrá usarse ante la falta de acuerdo de las partes.

Respecto de los arbitrajes en curso, Resulta fundamental recordar que las partes se encuentran habilitadas para acordar acogerse a dispositivos tecnológicos que les permitan proseguir con su proceso de manera regular, para ello consideramos idóneo (i) que en el acta de instalación se señale explícitamente la viabilidad de emplear medios tecnológicos a fin de llevar a cabo las actuaciones arbitrales y (ii) estipular que las diligencias, tales como audiencias de ilustración de hechos u otras se concreten de manera remota.

Como se puede apreciar, los centros de arbitraje se ven en la necesidad de ajustar sus reglamentos a fin de adecuarse a las nuevas circunstancias de los justiciables, así como los abogados nos encontramos obligados a evolucionar en nuestras técnicas de persuasión para generar convicción de nuestros argumentos en una audiencia virtual. El aislamiento social nos empuja a desplegar nuevas destrezas legales para solucionar las controversias que se susciten.

Finalmente, consideramos que la coyuntura actual nos obliga, una vez más, a cuestionarnos ¿cómo litigamos? Todo proceso humano es perfectible y tras los sucesos acarreados como consecuencia del COVID-19 nos vemos en la necesidad de abandonar progresivamente los medios tradicionales y, reemplazarlos hasta donde sea posible con nuevas tecnologías que propicien que los procedimientos arbitrales puedan llevarse a cabo sin la presencia física de los operadores jurídicos, consiguiendo que el arbitraje continúe, incluso como ahora, en situaciones de aislamiento social.


[1]           Socio del estudio Rodríguez Angobaldo.

[2]           Asistente del estudio Rodríguez Angobaldo.

[3]           Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Lima, Comunicado, 26 de marzo de 2020. Consultado en: https://www.arbitrajeccl.com.pe/ 

[4]           Reglamento CCL, artículo 3.7 (“El Centro provee medios electrónicos para la presentación de comunicaciones y documentos y para su notificación a las partes.”). La mesa de partes virtual para registrar una solicitud arbitral se encuentre en el siguiente link: https://www.camaralima.org.pe/AOLInitial/ 

[5]           Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la PUCP, ARBITRAJE, CONCILIACIÓN Y JRD – COMUNICADO URGENTE: Suspensión de actividades y suspensión de plazos conforme a lo dispuesto mediante Decreto Supremo N° 044-2020-PCM, 27 de marzo de 2020. Consultado en: https://carc.pucp.edu.pe/ 

[6]           Centro de Arbitraje del Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE), Comunicado Nº 003, 16 de marzo de 2020. Consultado en:https://www.gob.pe/en/institucion/osce/noticias/108973-comunicado-n-003