El remate electrónico judicial

Este nuevo sistema fue creado por la Ley Nº 30229, publicada el 12 de julio de 2014 y conocido como REM@JU, con el objeto de dotar de rapidez, seguridad y publicidad a las subastas de bienes muebles e inmuebles, con el supuesto que una plataforma virtual evitará conductas de amedrentamiento y corrupción, en tanto no exista contacto físico entre los postores. Asimismo, se buscó contar con un procedimiento ágil y efectivo que permitirá al acreedor cobrar lo que se le adeuda, sin afectar el debido proceso.

El reglamento de la ley fue aprobado por DS N° 003-2015-JUS publicado el 15 de julio de 2015. El año siguiente, el 24 de agosto de 2016 el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial aprobó la Directiva N° 008-2016-CE-PJ denominada “Normas y Procedimientos para la realización de los Remates Electrónicos Judiciales”, así como el documento “Procedimiento Remates Electrónicos Judiciales”. Y es recién el 26 de octubre de 2016 que se publica la Resolución Administrativa N° 268-2016-CE-PJ expedida por el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, la cual dispone el funcionamiento del Servicio de Remates Electrónicos Judiciales a partir del 8 de noviembre de 2016 en los Juzgados Civiles con Sub Especialidad Comercial de Lima. Por otro lado, se estableció la implementación progresiva del Servicio de Remates Electrónicos Judiciales a nivel nacional de acuerdo a la factibilidad técnica que determine la Gerencia General del Poder Judicial

En cuanto a la reducción de los costos en tiempo y dinero, el REM@JU ya no requiere publicaciones, pegado de carteles, exhortos y honorarios al martillero público. Asimismo, el tiempo de duración del remate electrónico es considerablemente menor al del remate tradicional, pues la fecha de remate se obtiene al segundo día de haber quedado firme la orden de remate No se requiere la presencia física de los participantes del remate (partes, postores, martillero, terceros) evitándose actos de colusión, intimidación y corrupción, con lo que se eliminan los grupos de “mafias” que habían capturado los remates judiciales impidiendo muchas veces la participación de postores realmente interesados en adquirir un bien.

Este nuevo procedimiento se encuentra determinado por etapas y plazos de ejecución estrictos, con lo cual se promueve la accesibilidad y transparencia para los ejecutados y postores. Las normas son claras y seguramente en su aplicación se irán perfeccionando. Ahora nos toca a nosotros (abogados litigantes, jueces, auxiliares jurisdiccionales y público en general) hacer funcionar esta herramienta que la tecnología pone en nuestras manos. De nosotros depende el éxito de REM@JU.