Willy Renzo Alvia Arrazabal

walvia@er.com.pe

Abogado del Área Procesal Laboral

Con fecha 22 de julio de 2019 ha sido publicado el Decreto Supremo N° 014-2019-MIMP, que aprueba el Reglamento de la Ley N° 27942, Ley de Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual.

El vigente reglamento, define el procedimiento de investigación y sanción del hostigamiento sexual que tiene por finalidad proteger a la víctima durante todo el desarrollo del mismo y sancionar a la persona que realiza actos de hostigamiento sexual, garantizando una investigación reservada, confidencial, imparcial, célere y eficaz.

El reglamento prevé la instauración Comité de intervención frente al Hostigamiento Sexual para aquellas instituciones con veinte (20) o más trabajadores, estudiantes o personal en general, deberán contar con un Comité de intervención frente al Hostigamiento Sexual, el cual recibirá las quejas o denuncias, dicta medidas de protección, investiga, emite recomendaciones de sanción y otras medidas adicionales para evitar nuevos casos de hostigamiento sexual.

Creemos que la iniciativa legislativa arte de los aspectos positivos que han sido advertidos de la exigencia del comité paritario dentro del Sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo, establecido por la Ley Nº 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, máxime si también versa la exigencia de que el comité debe estar compuesto por representantes de la empresa y de los trabajadores (personal en general), en la misma proporción y garantizando la paridad de género.

Dada la trascendencia de la norma en mención, resulta oportuno que nos refiramos a la Casación N° 3804-2010 – Del Santa, a través de la cual la Corte Suprema de Justicia estableció criterios jurisprudenciales acerca de las conductas que impliquen hostigamiento o chantaje sexual.

La Casación N° 3804-2010 – Del Santa fue expedida por la Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria de la Corte Suprema, y resolvió un conflicto de acoso sexual en el trabajo. Se trata de un caso en el cual un trabajador de la Universidad Nacional Del Santa sostuvo comunicaciones con contenido de carácter sexual no deseado, en contra de otra trabajadora, ambos pertenecientes a la administración pública.

Como antecedente del caso, al trabajador de la Universidad Nacional Del Santa se le halló responsable de actos de hostigamiento sexual, y se le aplicaron diversas sanciones administrativas y laborales por haber incurrido en dichas conductas. Estas sanciones fueron impugnadas por éste en la vía judicial a través de un proceso contencioso administrativo, con resultados favorables para el trabajador tanto en primera como en segunda instancia.

No obstante, la Universidad Nacional Del Santa interpuso recurso de Casación al considerar que la Sala Laboral había incurrido en una infracción normativa de los artículos 1°, 4° y 5° de la Ley N° 27942, Ley de Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual.

De este modo, la Casación N° 3804-2010 – Del Santa dividió el hostigamiento sexual en dos tipos:

a) Hostigamiento sexual típico o chantaje sexual, cuando la persona hostigadora tiene un rango de autoridad sobre la víctima, u ostenta una situación de ventaja sobre ésta.
b) Hostigamiento sexual ambiental, cuando la persona hostigadora es un compañero de trabajo, independientemente del rango ocupado, que crea un clima de humillación en perjuicio de su víctima.

Asimismo, identificó tres elementos que constituyen un supuesto de hostigamiento sexual laboral, en sintonía con lo dispuesto en el artículo 5° de la Ley N° 27942:

a) La conducta del hostigador debe tener un contenido sexual. Esto incluye llamadas, comunicaciones escritas o verbales, tocamientos, saludos indeseados, invitaciones a eventos, entre otros, en perjuicio de una víctima.
b) La conducta del hostigador debe ser rechazada. Se trata de una conducta no bienvenida por la víctima, la cual debe contar con su manifiesta disconformidad.
c) La conducta del hostigador debe generar afectación del empleo de la víctima. Esto se manifiesta mediante la amenaza de pérdida del empleo, de beneficios tangibles o de un ambiente hostil en el centro de trabajo, con condiciones humillantes.

Adicionalmente, la Casación bajo comentario trae a colación el hecho de que el acoso sexual constituye una lesión al derecho a la dignidad y a la integridad de la persona.

De este modo, luego de hacer el análisis previamente indicado, la Corte Suprema casó la sentencia de segunda instancia y determinó, con carácter de precedente vinculante, que los requisitos y criterios mencionados previamente eran determinantes para identificar supuestos de hostigamiento sexual laboral.