Sobre la técnica anticipatoria o anticipación de la tutela jurisdiccional

 

El tiempo que lleva al órgano jurisdiccional llegar a una solución definitiva de la controversia, depende de la complejidad del proceso, la cantidad de sujetos que participan, los elementos necesarios para ejercer la labor judicial, entre otros factores. El Tribunal Constitucional ha expresado que el plazo razonable de duración de los procesos debe ser evaluado tomando en cuenta: a) la complejidad del asunto; b) el comportamiento del recurrente; c) la forma en que el asunto ha sido llevado por las autoridades administrativas; d) las consecuencias que la demora produce en las partes (Expediente Nº 3778-2004-AA/TC).

Frente a esta situación, la doctrina y legislación comparadas encuentran la solución en la llamada “técnica anticipatoria” o “anticipación de tutela”, con lo cual se busca atender aquellos procesos en los que el Juez determine que existe un riesgo de perecimiento del derecho invocado. En el derecho procesal italiano, además de la tutela cautelar típica, existen los proveimientos de urgencia, en el cual el juez puede satisfacer el derecho amenazado o afectado o simplemente asegurar su concretización futura. (Art. 700 Códice di Procedura Civile)

En el caso de las legislaciones de Latinoamérica, la técnica anticipatoria ha sido desarrollada dentro de la tutela cautelar. En el caso peruano, el proceso cautelar implica un sistema mixto, (tutela cautelar típica y atípica y medidas asegurativas y las medidas temporales sobre el mérito). Asimismo, se requiere elementos presupuestales para justificar su petición.

Al respecto, existen diferencias entre los efectos de tutela cautelar y la tutela anticipada, podemos señalar entre las fundamentales que la medida cautelar procede para asegurar la eficacia del fallo final, mientras que las medidas anticipatorias atienden la pretensión, dado que no es una herramienta para garantizar la efectividad de la sentencia.

Sin embargo, más allá de las diferencias entre ambas categorías o la forma en que han sido reguladas, cabe rescatar que es quehacer del Derecho Procesal moderno encontrar y crear herramientas jurídicas para contrarrestar la afectación del elemento tiempo dentro de los procesos.