En el caso de autos, la Corte Suprema ha establecido que la ratificación de un acto jurídico celebrado por un representante en violación o exceso de facultades puede ser ratificado por un nuevo representante nombrado por la persona del representado para tal fin. En ese sentido, la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema estableció, en el caso de autos, que no se ha incurrido en una interpretación errónea, puesto que la norma contenida en el artículo 162 primer párrafo del Código Civil no prohíbe que el acto de ratificación sea realizado mediante representante; en consecuencia, el acto jurídico celebrado por el representante excediendo los límites de las facultades que se le hubiere conferido o violándolas sí puede ser ratificado por el representado mediante un nuevo representante. Como sustento del recurso de casación interpuesto, señaló el recurrente que el ad quem interpretó erróneamente del artículo 162 del Código Civil al considerar que la ratificación del acto jurídico celebrado por el falsus procurator (Donación de inmueble) puede ser efectuada por un representante del representado, indicando que una interpretación correcta del anotado dispositivo legal, lleva a establecer que la legitimidad para ratificar el acto jurídico ineficaz por haber sido celebrado por un representante excediéndose de sus facultades, recae sobre el representado y, en su caso, sobre sus herederos. Sin embargo, mediante la Sentencia Casatoria que nos ocupa, la Suprema Corte estableció que el referido dispositivo legal no se habría infringido por indebida interpretación en la medida que no existe prohibición alguna a efectos que el representado nombre nuevo representante con la finalidad de ratificar las actos jurídicos celebrados por su antiguo representante en exceso o violación de facultades.