Alcances sobre la Casación N° 4400-2017-LIMA: El despido con ocasión de la injuria y faltamiento de palabra verbal o escrita

Willy Renzo Alvia Arrazábal – Abogado del Área Procesal

Recientemente, la Corte Suprema de Justicia ha emitido la Casación N° 4400-2017-LIMA, a través de la cual se ha pronunciado sobre los alcances del despido, con ocasión de la injuria y faltamiento de palabra verbal o escrita que un trabajador podría cometer en perjuicio de su empleador.

Efectivamente, en el proceso judicial seguido por el señor Freud Enrique Melgar Aliaga contra el Instituto de Ciencias y Humanidades, sobre indemnización por despido arbitrario, tras el recurso de Casación interpuesto por el referido centro educativo contra la sentencia de segunda instancia que declaró fundada en parte la demanda, la Corte Suprema de Justicia ha señalado lo siguiente:

– Se advierte que la principal controversia es determinar si se ha interpretado erróneamente o no la causal tipificada en el inciso f) del artículo 25° del Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo N° 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral, aprobado por Decreto Supremo N° 003-97-TR.

Artículo 25°.- Falta grave es la infracción por el trabajador de los deberes esenciales que emanan del contrato, de tal índole, que haga irrazonable la subsistencia de la relación. Son Faltas graves:
(…)

f) Los actor de violencia, grave indisciplina, injuria y faltamiento de palabra verbal o escrita en agravio del empleador, de sus representantes, del personal jerárquico de otros trabajadores, sea que se cometan dentro del centro de trabajo o fuera de él cuando los hechos se deriven directamente de la relación laboral. Los actos de extrema violencia tales como toma de rehenes o de locales podrán adicionalmente ser denunciados ante la autoridad judicial competente (…)”.

– La injuria se suscita cuando mediante palabras verbales, escritas o a través de gestos, se afecta la dignidad de una persona, lo que conlleva a la vulneración del derecho al honor; no importando que los enunciados que afecten dicho derecho sean ciertos o falsos, pues lo que importa es el derecho que se ha visto mancillado por afirmaciones de terceros.

– La falta grave en referencia se configura cuando el trabajador incurre en actos de injuria en contra de su empleador, sus representantes, el personal jerárquico de la empresa o de otros trabajadores, sean cometidos dentro del centro de trabajo o fuera de él, cuando los hechos se deriven directamente del vínculo laboral.

– Si bien los empleadores tienen la facultad para despedir al trabajador por haberse configurado una falta grave, dicha infracción debe estar respaldada con pruebas objetivas y suficientes.

No basta la sola “referencia” al centro de trabajo para considerar que es de aplicación el artículo 25° inciso f) antes citado; al contrario, deben existir mayores elementos de identificación (nombres) que permitan individualizar al presunto agraviado o agraviados.

– Las sanciones disciplinarias, debido a su naturaleza perjudicial a los intereses subjetivos de las personas, deben ser aplicadas luego que su ocurrencia ha sido objetivamente acreditada; es decir, de manera expresa e inequívoca.