Willy Renzo Alvia Arrazabal

walvia@er.com.pe

Durante los días 23 y 24 de mayo de 2019, en la ciudad de Tacna se llevó a cabo el Pleno Jurisdiccional Nacional Laboral y Procesal Laboral. Esta actividad estuvo organizada por el Centro de Investigaciones Judiciales, el Equipo Técnico Institucional de Implementación de la Nueva Ley Procesal del Trabajo, y la Corte Superior de Justicia de Tacna, contando con la participación de 94 Jueces Superiores de las 34 Cortes Superiores de Justicia.

Como tema 1 se abordó el otorgamiento y cálculo del lucro cesante y daño moral en caso de despido. Luego de la oralización de las posiciones y la deliberación del caso, se arribó a la siguiente decisión:

En las pretensiones indemnizatorias derivadas de un despido inconstitucional, incausado o fraudulento declarados judicialmente como tales; el daño patrimonial invocado a título de lucro cesante, debe ser entendido como todos los ingresos dejados de percibir como consecuencia directa e inmediata del despido y no como las remuneraciones dejadas de percibir; y cuya existencia real y objetiva deberán ser acreditadas a fin de determinar la cuantificación que se sustentará en un parámetro temporal referido al tiempo de duración del cese; un parámetro cuantitativo referido al importe de los ingresos ciertos que hubiera dejado de percibir; y cualquier otra circunstancia que tuviera incidencia directa en dicha cuantificación; deduciéndose los ingresos que hubiese obtenido el demandante por servicios realizados en dicho período de cese y los gastos que hubiera efectuado en el caso de continuar laborando, para la obtención de sus remuneraciones.

Antes de pasar a comentar el acuerdo adoptado en el Pleno, debemos recordar que el lucro cesante es una forma de daño patrimonial y viene a ser las ganancias o expectativas legítimas frustradas como consecuencia del evento dañoso.

Ahora bien, como se observa, los magistrados establecieron que el daño patrimonial a título de lucro cesante debe entenderse como todos los ingresos dejados de percibir como consecuencia directa e inmediata del despido, en las demandas indemnizatorias por despido inconstitucional, incausado o fraudulento, y declaradas como tales en la vía judicial.

Así, se precisa que el daño patrimonial por lucro cesante no debe interpretarse como las remuneraciones que dejaron de percibir los trabajadores tras su cese. Además, la existencia real y objetiva del daño deberá ser acreditado para determinar su cuantificación, la cual será sustentada en el tiempo de duración del cese y los ingresos ciertos dejados de percibir, así como otras circunstancias que incidan de manera directa en ella.

Es importante resaltar que este último Pleno Jurisdiccional varía el criterio que los jueces venían sosteniendo, ya que ahora el lucro cesante se entiende como todos los ingresos dejados de percibir como consecuencia directa e inmediata del despido, y no, como se señalaba en el Pleno Jurisdiccional Nacional Laboral del año 2018, en el que se acordó que el lucro cesante se equiparaba las remuneraciones no percibidas.

Además debe deducirse los ingresos que hubiese obtenido el ex trabajador demandante por servicios realizados en dicho período de cese y los gastos que hubiera efectuado en el caso de continuar laborando, para la obtención de sus remuneraciones.