En el reciente Pleno Jurisdiccional Comercial, el procesalista Luis Alberto Liñán sostuvo que no corresponde que en el proceso al cual se incorpora el acreedor no ejecutante, se discuta y determine su derecho, debido a que se estaría desnaturalizando la ejecución singular, al incluir nuevas pretensiones que no fueron materia de la demanda.

La semana pasada, se llevó a cabo el II Pleno Jurisdiccional Distrital Comercial del 2015 de la Corte Superior de Justicia de Lima, en donde se abordaron dos temas vinculados a una de las etapas procesales más complejas: la ejecución propiamente dicha. Dentro de esta amplia materia, una de las discusiones se enfocó sobre la intervención del acreedor no ejecutante en la etapa de ejecución.

Al respecto, el procesalista Luis Alberto Liñán Arana, quien fue expositor del Pleno jurisdiccional, planteó su punto de vista a Laley.pe sobre la problemática: ¿dónde se determina el derecho del acreedor no ejecutante que tiene afectado con garantía real el bien que es el objeto de la ejecución forzada: en el proceso que está en la etapa de ejecución, o en otro proceso?

El también docente universitario indica que corresponde al juez de la ejecución establecer el rango en que deberá ser pagado cada acreedor no ejecutante apersonado y proceder al pago, cuando éstos acrediten tener una sentencia o auto final firme. Asimismo, indica que “no corresponde que en el proceso al cual se incorpora el acreedor no ejecutante, se discuta y determine su derecho”, debido a que se estaría desnaturalizando la ejecución singular, al incluir – en la fase de ejecución – nuevas pretensiones que no fueron materia de la demanda.

 

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